Diálogos sobre la evolución del Hombre
Puzzle
simposio con mis alumnos de Bachillerato en tiempos de “la cuarentena”.
Profesor
b:
Propongo
y dispongo el debate de este texto:
Capítulo
17, “El sentido de la evolución”. Círculo de Lectores. Barcelona. 2009. (Pp.
341 y 342)
… ni la historia evolutiva de los mamíferos, ni
la de los hominoideos, refleja un patrón de aparición y progresivo dominio
sobre las demás criaturas gracias a sus superiores características,
especialmente su inteligencia. Por el contrario, el registro fósil nos muestra
en ambos casos una historia de aparición y posterior diversificación, seguida
de la casi completa extinción y resurgimiento final; en el caso de los
mamíferos gracias a un acontecimiento favorable de origen extraplanetario (o
alguna catástrofe geológica), y en el caso de los hominoideos, resurgimiento
sólo parcial y debido a la adaptación de una de sus formas, los homínidos, a un
modo de vida completamente nuevo para los primates, la vida en los medios abiertos,
sin que la complejidad cerebral tenga nada que ver en esta adaptación.
¿Qué quiere decir todo esto?
Sencillamente, que si no hubiera sido por una serie de acontecimientos ajenos a
la biología, como la llegada a la Tierra de un meteorito, el levantamiento de
cadenas montañosas, grandes movimientos de continentes y otros de menos escala,
no estaríamos ahora aquí haciendo filosofía.
Dicho de otro modo, un biólogo
extraterrestre habría predicho al comienzo del Mesozoico un gran éxito
evolutivo para los “reptiles mamiferoides” y sus descendientes, y se habría
equivocado (por cierto que en esta oportunidad la derrota de los reptiles
mamiferoides se produjo sin necesidad de catástrofe alguna; los dinosaurios
“jugaron limpio” y batieron a nuestros antepasados en la pura competencia
ecológica).
Otro biólogo alienígena que
presenciara la vida en la Tierra algunos millones de años después habría
pronosticado un gran futuro a los dinosaurios, y se habría equivocado también.
Un tercer visitante habría dicho hace diez millones de años que los hominoideos
reinarían para siempre en los bosques del Viejo Mundo, errando por completo.
Si la visita se hubiera producido
hace seis millones de años el viajero del espacio estaría convencido de que la
ruina de todo el grupo de los hominoideos era inminente. ¿Cómo habría podido
saber el biólogo extraterrestre, que el cambio ecológico que tanto perjudicaba
a los hominoideos iba a propiciar la aparición de un tipo de hominoideo bípedo
que más adelante daría lugar a una especie, la nuestra, que poblaría el mundo y
terminaría produciendo también ella, biólogos? (…)
Pero lo realmente trascendente no es
la posibilidad de anticiparnos al futuro. Esto solo es una curiosidad, una
anécdota. Lo importante es que nuestra capacidad de predicción es la medida de
nuestro conocimiento del funcionamiento del proceso evolutivo. ¿Pero en verdad
este conocimiento depende sólo de nosotros? Si la evolución siguiera unas
tendencias o trayectorias a lo largo del tiempo podríamos, prolongándolas hacia
el futuro, predecirlo. Como la única tendencia que parece seguir la evolución
es la de adaptarse de muchas maneras diferentes a las cambiantes circunstancias
del medio, la pregunta de hacia dónde van las especies quedará necesariamente
sin respuesta.
Esta imprevisibilidad de la
evolución indica que nada está escrito de antemano, que todo es posible.
Muestra que el grupo biológico más floreciente puede extinguirse a causa de
cambios en el medio físico o por culpa de la competencia con otros grupos de
organismos. Ninguna forma de vida puede considerarse superior a las demás,
porque ninguna está a salvo de la hecatombe.
Ahora bien, que la evolución sea
imprevisible, ¿quiere decir que está gobernada por el ciego azar, que no hay
leyes, que todo es caos, que nada se puede explicar?
Alumna a:
¿Qué pensarías si de repente te dijesen que
estamos aquí gracias al azar? Tal vez si no hubiese caído un meteorito en La
Tierra que hubiese desembocado en la extinción de los dinosaurios, no estarías
leyendo este comentario ahora mismo. Nuestra especie siempre siente la
necesidad de saber la verdad, pero ¿podríamos aguantar la incertidumbre que
supone que la evolución no recaiga solo en la Biología?
Alumno
c:
Antes de adentrarnos en el significado de este
texto necesitamos introducirnos en el contexto que lo envuelve. Es por esto que
el inicio de este comentario no podía empezar sino por las biografías de los
autores del fragmento, Ignacio Martínez Mendizábal y Juan Luis Arsuaga
Ferreras.
Juan Luis Arsuaga (1954). Paleontólogo. Nació en Madrid, España. Presentó un
interés en su adolescencia por la biología, especialmente por el evolucionismo.
Entonces se interesó por los postulados de Charles Darwin para comprender como
él lo analizó desde los seres vivos. Dentro de ese interés también estaba el
tema de la paleontología y la prehistoria. Uno de los libros más significativos
para su vida profesional fue En busca del fuego. Finalmente se licenció
y doctoró en ciencias biológicas por la Universidad Complutense de Madrid,
donde más tarde sería profesor de paleontología humana, y también indagaría en
la paleoantropología de campo.
Arsuaga utilizó el análisis multivariante, una
compleja técnica estadística, para analizar más de 500 pelvis humanas modernas.
Desde entonces, temas como la evolución y la morfología de la cadera, la
locomoción, el parto entre otros han sido temas de su interés. Realiza sus
investigaciones a la cabeza de un equipo creado por él mismo en el Departamento
de Paleontología de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad
Complutense.
En 1982 organizó el equipo de investigadores de
los yacimientos de la sierra de Atapuerca, años después fue su codirector.
Mantenía comunicación con Emiliano Aguirre; profesor de la Complutense que en
1978 formó el primer equipo de investigación de la sierra burgalesa para
estudiar fósiles, hallaron varios restos: unos fragmentos de cráneo y los
famosos dientes con surcos de palillo que Arsuaga analizó junto a José María
Bermúdez de Castro.
También en 1982 conoció a Eudald Carbonell en el
I Congreso Internacional de Paleontología Humana, celebrado en Niza, desde
entonces la asociación entre ambos ha sido estrecha, personal y profesional.
Decidió asumir un gran reto: llevar a cabo la excavación de la Sima de los
Huesos, por la dificultad que implicaba y la falta de infraestructuras. Ante
esto, Arsuaga creó un nuevo equipo y logró buscar la financiación de su
proyecto. Una de las personas que más lo apoyó fue Pilar Julia Pérez,
paleontóloga, vanguardista de la investigación paleoantropológica mundial
gracias a la incorporación de las últimas técnicas.
En 1991, logró completar la infraestructura, los
trabajadores iniciaron las excavaciones. En 1992, se encontraron dos cráneos
muy completos en la Sima de los Huesos, además de otros restos, esto fue muy
bien recibido por la comunidad científica internacional, y el hallazgo, dos
años después, del Homo antecessor marcó un hito. Asegura Arsuaga que se trata
del hombre que colonizó Europa hace unos 800.000 años. Esto confirmaba la idea
de que había restos más antiguos de los encontrados en un yacimiento en el sur
de Gran Bretaña por parte de los arqueólogos de Boxgrove, que en una excavación
hallaron un fragmento de tibia con una edad ligeramente inferior a 500.000
años.
En las postrimerías del siglo XX el equipo de
Arsuaga recuperó una pelvis masculina completa, bautizada Elvis, un gran aporte
sobre la estructura corporal de aquellos humanos. Según Arsuaga, las
dimensiones de esta pelvis son excepcionales y no hay otra parecida en el
mundo. Su gran conocimiento lo ha convertido en una referencia obligada para la
prehistoria europea y el estudio de la evolución humana. Por ello, él y su grupo Atapuerca recibieron el Premio
Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, así como el Premio
Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades.
Arsuaga ha publicado en revistas indexadas
internacionales, como Journal of Human Evolution, de la que es editor
asociado, o American Journal of Physical Anthropology. En suma, ha sido
invitado como ponente en numerosos congresos científicos internacionales, ha
impartido conferencias en Londres, Cambridge, Zurich, Roma, Arizona,
Filadelfia, Berkeley o Nueva York. También en la cuestión de la divulgación ha
sido productor y escritor de guiones
documentales sobre Atapuerca.
De ahí que, ha recibido numerosos y prestigiosos
premios como documento cinematográfico científico. Entre otros cargos, es
miembro de la comisión de seguimiento del Museo del Hombre de París y del
comité directivo de la Asociación Internacional para el Estudio de la
Paleontología Humana. Su último libro, fue escrito junto a Ignacio Martínez
Mendizábal, La especie elegida es de
aquel del que vamos a hablar en este comentario.[1]
Ignacio Martínez Mendizábal es doctor en Ciencias
Biológicas desde 1995 por la Universidad Complutense de Madrid, y profesor de
Paleontología en la Universidad de Alcalá de Henares. Forma parte del equipo de
investigación de las excavaciones pleistocénicas de Atapuerca desde 1984.
Colabora en numerosas revistas de evolución humana, como Nature y Science
y en numerosos periódicos, además de ser un frecuente conferenciante.
Sus
obras son ensayos basados en sus descubrimientos paleontológicos, en especial
sobre el origen del lenguaje y la audición en la evolución humana. Forma
parte del equipo que recibió el Premio Príncipe de Asturias de Investigación
Científica y Técnica en 1997.[2]
Ya
habiendo profundizado en la vida de los autores, vamos a interesarnos por las
ramas del conocimiento de las que sale el texto, que serían principalmente la
historia y evolución del hombre en este planeta.
Según dice la paleontología[3]
nuestra historia sobre la Tierra comienza hace unos 3 millones de años en la
zona de Etiopía. Una prueba de esto es Lucy, la australopithecus hembra
encontrada a 159km de Adís Abeba. Es el esqueleto de concretamente un Australopithecus afarensis. Esta especie
es de la que partimos, ya que es la primera que empieza a erguirse sobre dos
piernas (bípedos). Esto les ayudaba a ver más de lejos y por lo tanto advertir
peligros y sobre todo, utilizar sus extremidades anteriores para algo que no es
caminar. Es aquí cuando empieza la evolución del hombre.
Desde aquí nos vamos a hace aproximadamente 2,2
millones de años, con la aparición del Homo
habilis. Esta especie, como su
nombre indica empieza a adquirir cierta habilidad con sus manos, con lo que
consigue crear herramientas y utensilios generalmente para cazar. Después de
esto, hace 1,8 millones de años aparecieron el Homo ergaster, el Homo
erectus y el Homo antecessor, y
todos ellos convivieron prácticamente juntos hasta la aparición por
consecuencia del Homo sapiens. Dentro
de ellos podemos distinguir entre los Homo
sapiens neanderthalensis y los Homo
sapiens sapiens. Estos dos convivieron juntos hasta hace 35.000 años, que
fue cuando los neandertales se extinguieron definitivamente. Desde entonces no
fue hasta la aparición de la escritura que tenemos constancia de la Historia
del ser humano.
Profesor
b: Apreciación
muy correcta, e importante para poner en el ámbito de su disciplina el texto a
comentar.
Alumno
c:
Ya habiendo hablado un poco del contexto y tema
en el que se encuadra el texto, podemos empezar a analizarlo en profundidad.
Tal
y como hemos visto anteriormente, el ser humano tiene una historia peculiar
cuanto menos, y podemos resaltar en el texto las siguientes ideas de las que
vamos a hablar:
1.
Estamos donde estamos gracias a acontecimientos
externos.
2.
No siempre los más adaptados dominan el medio.
3. No se puede predecir la supremacía de una especie
sobre las demás únicamente por las circunstancias del medio, sino que hay que
tener en cuenta todos los factores posibles (terremotos, tsunamis,
supererupciones de volcanes, como en el final del Cretácico; glaciaciones,
efectos “cuello de botella” en determinados momentos, como al final del
Pérmico; acontecimientos extraplanetarios, como el choque de un asteroide,
etc).
Profesor
b:
¿Virus?
Alumno
c:
Aunque es cierto que todo
está sujeto a cambios, las mutaciones por las que los seres vivos evolucionan
tienen una serie de leyes que aún no conocemos en su totalidad. Como dice
Fernando Savater en su libro Las preguntas de la vida en su capítulo 5: “El
Universo y sus alrededores, que no se haya encontrado un orden que lo explique
todo en el Universo no significa que no exista y no lo podamos ver, porque este
orden venga implícito en un caos subjetivo”. Esto es aplicable a las diferentes
teorías de la evolución, ya que, al igual que pasa con las teorías que explican
el funcionamiento del Universo, hay ámbitos que las hacen incompletas, por eso
la existencia de teorías alternativas que intentan explicar lo que la otra no
puede, en busca de la falsabilidad (véase a Popper).
Profesor
b:
¡Excelente!
Alumno
c:
4.
Profesor
b:
Muy
bien
Alumna
a:
La evolución es un proceso en el que los seres
vivos modifican sus rasgos para cambiar de una especie a otra. Evolucionar
significa “desplegarse”, por lo que podemos interpretarlo como una puerta que
se abre a infinidad de posibilidades. Ha quedado demostrado en la historia que
los animales van aumentando su complejidad en la escala de la vida conforme la
evolución va haciendo su trabajo. Sin embargo, las leyes por las que se rige
dicho proceso son todavía desconocidas para la comunidad científica, por lo que
se han propuesto muchas teorías.
En
este fragmento el peso no recae sobre la evolución biológica (genética) de
todos los seres, sino en las circunstancias impredecibles que les hacen
evolucionar o extinguirse. De hecho, en este texto se comenta el propio
desarrollo de las especies para después extinguirse debido a algún fenómeno,
como un meteorito. Por lo tanto, tener características superiores a las demás
especies no les va a salvar de los planes que les depara la naturaleza y los
cuales desconocemos (“ni la historia evolutiva de los mamíferos, ni la de los
hominoideos, refleja un patrón de aparición y progresivo dominio sobre las
demás criaturas gracias a sus superiores características”). De este modo
también, se desmiente la idea de que lo que nos hizo superiores a las demás
especies fue nuestra inteligencia, sino una serie de hechos externos a nosotros
que nos hizo desarrollar una forma concreta de adaptarnos.
Ha
habido muchas teorías sobre la evolución, tanto incluyendo los factores
biológicos como los exteriores, y que me gustaría comentar, ya que algunos se
aproximan a las ideas expuestas en este texto:
·
Lamarkismo: defiende que es el medio externo el
que provoca cambios fisiológicos y anatómicos de los seres vivos. Como dichos
seres siempre tienden a evolucionar a la perfección, algunos órganos se
desarrollarán y otros dejarán de usarse, para posteriormente desaparecer, como
fin de adaptarse mejor al entorno. Una vez adquiridos esos nuevos caracteres,
se transmitirán a las siguientes generaciones. En nuestro fragmento podemos ver
la presencia de esta idea ya que el entorno juega un papel principal.
·
Darwinismo: expone que la evolución es gradual y
presenta la idea de la selección natural, donde los individuos que estén mejor
adaptados al medio serán los que sobrevivirán. La selección natural es el
resultado del azar de las condiciones externas, por lo que vemos una vez más la
importancia del medio y su caprichoso azar. En cuanto a la evolución biológica,
se descubrió la genética. Así, se demostró que el código genético se heredaba
sin importar lo que le hubiese ocurrido al resto del cuerpo.
·
Mutacionismo: achaca la responsabilidad de la
evolución a las mutaciones (modificaciones del código genético) y no a la
selección natural. Esto explicaría que la evolución no fuese gradual, sino
discontinua.
·
Neodarwinismo: defiende que la evolución se debe
a la acumulación gradual de pequeñas mutaciones. El problema que presenta esta
teoría es la escasa probabilidad que hay que de que se transmita una mutación a
un número elevado de organismos. En esta teoría los factores externos están
presentes aunque no se mencionen debido a que son ellos los causantes de
algunas de las mutaciones (sí de las que se originan para adaptarse mejor, no
de las que surgen de forma aleatoria).
·
Macromutacionismo: defiende que la evolución
puede deberse a dos motivos: mutaciones que tengan un gran alcance o a grandes cambios (meteoritos,
glaciaciones…). Esta teoría ya se aproxima más al tema de nuestro fragmento
pues hace responsable directo a las circunstancias externas de provocar cambios
relevantes que causan distintas consecuencias: evolución, extinción,
surgimiento de nuevas especies…
·
Teoría del equilibrio puntuado: desmiente que
haya una evolución gradual porque en el estudio de los restos fósiles ha
quedado demostrado que hay escalones sin elementos intermedios entre las distintas
formas. Explica que esto se debe a grandes cambios que se producen en un
periodo corto de tiempo para luego dar paso a procesos largos de estabilidad y
equilibrio. Esta teoría, además de considerar los factores externos, también
podría explicar que las extinciones son el porqué de la ausencia de elementos
intermedios entre fósiles distintos.
Alumno
f:
Este texto trata principalmente de la evolución a lo largo de la
historia y de que no ha sido algo que tiene una fórmula por así decirlo, sino
que varía dependiendo de las condiciones …
Profesor b:
(algunas extraordinarias … “desvolutivas”
… involutivas, revolucionarias evolutirvas … casualevolutiva …)
Alumno f:
Para empezar, podríamos dividir este texto en tres partes muy
diferenciadas. Una primera parte en la que se exponen ejemplos y se explica
cómo ha sido la evolución a lo largo de la historia. Esta parte nos hace ver
que ha sido algo debido a las adaptaciones …
Profesor b:
Tal vez también
indaptaciones.
Alumno f:
… que han sufrido los seres que antes
existían. Una segunda parte bien podría ser la importancia de nuestra capacidad
de predicción. Y para terminar la duda que plantea el autor acerca de si
siguiendo esta regla, la evolución es algo al azar.
Profesor b:
Con lo que no sería nada; ni teoría, vamos,
una birria de teoría).
Alumno f:
Para mí la principal idea, y en lo que gira en torno el texto, es
en base a la segunda idea, me explico. Este texto lo que plantea principalmente
es la capacidad de predicción que tenemos para averiguar la evolución. Este
concepto es fundamental, ya que gira todo en torno a esto. Se explica que se
sabe lo que ha pasado ya en la historia, pero que nunca hubo una explicación
que tuviese una certeza absoluta de que iban a pasar dichos sucesos. Pues lo
mismo pasa hoy en día, lo único que nos puede ayudar a predecir el proceso
evolutivo es la capacidad de predicción, valga la redundancia, obviamente
basada en los hechos que ya han sucedido en un pasado y los avances científicos
y tecnológicos que tenemos hoy en día que nos ayudan a tener unas predicciones
bastante lógicas y coherentes.
Profesor b:
¡Pasa lo mismo
que con la Covid!
Alumna g:
… situación en la
que estamos ahora, es uno de esos sucesos inesperados que nadie (ni biólogos,
ni nadie) podría pensar que ocurriera; ya que como bien menciona el texto, el
proceso evolutivo no sigue tendencias, no está escrito de antemano, es
totalmente imprevisible. Me atrevería también a decir que la predicción es una
especie de azar, azar ciego …
Alumno f:
… el azar y que todo es un caos inexplicable,
yo diría que no todo es así al pie de la letra. En mi opinión hay muchas cosas
que sí son al azar, como la caída de un meteorito que provocó la extinción de
los dinosaurios
Profesor b:
Desde un punto de vista evolutivo esto demuestra que los
dinosaurios no estaban adaptados a la caída de meteoritos …
Alumno f:
Quién sabe qué hubiese sucedido si no hubiese caído, pero sin
embargo hay otras cosas que sí tienen explicación, como el paso de primate a
humano, o por qué unas especies son más desarrolladas que otras
Profesor b:
Después de leerse el texto, ¿se puede considerar que existen unas
especies “más desarrolladas que otras”? … esto será según sus características.
Alumno f:
Por lo que todo al cien por cien no es por capricho del azar, sino
que se sostiene en hechos contrastados.
Alumno
d:
Los hominoideos y demás mamíferos no eran
dominantes a pesar de su inteligencia. Desde su origen, se vieron subordinados
a los reptiles de mayor tamaño como los dinosaurios, especie hegemónica en
aquel periodo. Todo apuntaba a que esa subordinación se vería acrecentada en un
futuro no muy lejano, ya que los dinosaurios ganaban la batalla biológica a
nuestros antepasados; lo cual significaría el fin de mamíferos y hominoideos.
Sin
embargo, surgió un fenómeno totalmente impredecible, y es que un meteorito se
convirtió en el aliado perfecto de nuestros antepasados para ganar la batalla,
y es que les entró a los dinosaurios “como cuchillo en mantequilla” si
estuviéramos compartiendo la jerga de los narradores de combates de boxeo.
Pero
los símiles no se acaban ahí, ya que se estaba librando la batalla biológica de
la supervivencia, de la que depende la evolución (si no sobrevives no
evolucionas). Me explico: los mamíferos y los hominoideos no contaban con las
armas que les permitieran ganar el combate, sin embargo llegó un fenómeno
extraplanetario que les ayudó a ganar.
Profesor
b:
Observa
tu “jerga militar” … tiene un sentido dentro de las vertientes de la evolución.
Ya ves … Spencer. Darwin habla de adaptación al medio … por ejemplo …
Alumno
e:
Pero como buenos
seres humanos definidos por una ambición de conocimiento, ansia de buscar un
origen y una razón por las que suceden las cosas, los científicos intentan
predecir cuales serán nuestras siguientes evoluciones, ¿Alas? ¿Quizás
branquias?. ¿Se puede predecir esto?
La respuesta es No. ¿Por qué? Esto es debido a
que como bien decía Darwin en su gran investigación sobre el evolucionismo
Profesor b:
… mejor la evolución
de las especies …
Alumno e:
… eso … de las
especies, recalca que las evoluciones van ligadas a un factor muy importante,
la adaptación al medio, una evolución depende del medio en el que
habitemos, y esto sí que sí es impredecible, porque ¿quién puede predecir un
tsunami en el año 2041 que inunde todo el planeta y nos obligue a evolucionar
desarrollando ancas para nadar con más facilidad?
Profesor b:
Yo soy yo y mis
circunstancias y si no las salvo a ellas, no me salvo yo … esto aplicado a la
especie … ¡funciona!
Alumno e:
La respuesta es Nadie.
Aquí hallamos la gracia de la imprevisibilidad de la evolución, que no puede
ser hallada mediante ninguna fórmula matemática o cartas del tarot.
Para finalizar, me gustaría dar la opinión sobre
este texto y es que me parece un tema tan interesante que me gustaría que mucha
gente más conociera sobre esto, reflexionara y sacase sus propias conclusiones,
últimamente me intereso mucho sobre las investigaciones de Darwin y al leer
este texto aumenta mi conocimiento sobre el evolucionismo, estando totalmente
de acuerdo con la opinión de Ignacio y Juan Luis.
Profesor b:
Pues abre bien los
ojos … tenemos a vista nuevas especulaciones psudoevolucionistas … observa el
papel de los científicos y comités científicos en esta crisis de la COVID. Se
nos exige una rápida adaptación a los nuevos tiempos … Algunos entendidos (los periodistas
son muy entendidos) expresan teorías sobre nuestra futura evolución, algún que
otro intelectual señala que la mascarilla será desde ahora un objeto de cultura
y muestra de alta civilización … tenemos la hipótesis ad hoc -al menos así lo
ha sido hasta muy reciente, y creo que sigue siéndolo- de los positivos
asintomáticos …. Espera de vacuna, espera de medicación adecuada, temor a la
mutación. Esperas … como por lo demás
exige el método inductivo-deductivo.
A lo mejor lo realmente
interesante es la capacidad de adaptación, más que la adaptación al medio …
¿plasticidad?
Alumna a:
Llegados a este punto, podemos afirmar que la
evolución es la suma de aspectos biológicos y aspectos ambientales. Ambos
procesos se complementan, aunque mientras que uno sí parece tener un claro
patrón y explicación, otro parece responder al azar.
Debo
admitir que esto ha supuesto un gran revés para mí, para lo que yo consideraba
la verdad sobre la evolución. Hasta este comentario de texto, pensaba que la
evolución de la raza humana en concreto se debía a su inteligencia. Sin
embargo, este fragmento ha dejado claro que nuestra “superioridad”
(inferioridad si consideramos lo rasgos físicos) no se debe a nuestro cerebro,
sino a factores que nada tienen que ver con nosotros, y que casualmente, nos
han hecho desarrollar ciertas habilidades que los demás animales no han tenido
opción de desarrollar. Así, posteriormente hemos podido transmitirlos a
nuestros descendientes y dejar que la parte biológica de la evolución haga el
resto.
Como
este texto ha hecho tambalear los cimientos de lo que creía cierto, seguiré
investigando acerca del tema para poder hacerme una idea más clara sobre la
verdad, ya que como miembro de la raza humana tengo la imperiosa necesidad de
atar cabos para no dejarle nada al azar.
[2] Esta
biografía ha sido sacada de http://www.lecturalia.com/autor/3303/ignacio-martinez-mendizabal
[3] En este
caso sería más correcto hablar de antropopaleontología, ya que es la ciencia
que estudia la historia fósil del hombre, pero como se utiliza en un contexto
general sirve.




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