Sobre la FILOSOFÍA DE LA CIENCIA


1. Sobre Paradigma, crisis, revolución científica e
hipótesis ad hoc.
Si no mal recuerdo, en nuestras anotaciones se
decía que un paradigma, desde el punto de vista del filósofo de la
ciencia Kuhn, era simplemente una teoría científica que actúa como modelo de
investigación y de explicación de múltiples fenómenos y que, por su solidez y
aceptación entre los científicos, sabios y gentes, conforma una especie de
cosmovisión.
Lucía Martínez lo ha explicado de forma muy
sistemática: “según
Kuhn -dice- el conocimiento científico se adquiere a través de un ciclo
repetitivo, de tres fases, consistente en periodos de ciencia normal, crisis y
revolución. Cada comunidad científica comparte un mismo paradigma. Cuando esta
comunidad se plantea su paradigma, entra en crisis y esto provoca una
revolución científica; como consecuencia, la sociedad científica se reagrupa en
torno a un nuevo paradigma, que sustituye al anterior”. Probablemente
una de las cosmovisiones más extraordinarias que han existido ha sido la del geocentrismo,
es decir, considerar que la Tierra es el centro de Universo, que gira en torno
a ella. Advirtamos que, como señalara Dilthey, las distintas concepciones del
mundo, recuerda, mentalidades o weltanschauung, obedecen a una
estructura más o menos unitaria, en fin, son un conjunto de ideas que ponen
orden y sentido en nuestra visión del mundo, del universo y de su
funcionamiento. El paradigma vendría a
ser, por lo tanto, algo así como la visión de la realidad, y en consecuencia,
delimitaría el campo de actuación de un científico, que nunca obrará
supuestamente contra la realidad.
No obstante, y según el propio Kuhn, los
paradigmas entran en crisis. Las cosmovisiones envejecen y mueren (Zubiri, diría
que quedan incoados). La crisis de los modelos o paradigmas científicos
sobreviene a consecuencia de problemas que, a lo largo de mucho tiempo, ha sido
imposible solucionar y que han sobrecargado el sistema de “ideas ad hoc”, esto
es, de postizos que tratan de explicar la realidad pero que lo único que hacen
es complicar el sistema. Copérnico se encontró frente a frente con los postizos
del geocentrismo que eran ya infumables, es decir, que estaban en situación
crítica. Algunos lo habéis explicado muy bien: “El ejemplo que podemos observar
en el texto es la crisis del sistema ptolemaico y por la que Copérnico se vio
casi obligado a enunciar una nueva teoría que se correspondiese con la
realidad. Los hechos reales no demostraban el sistema ptolemaico; y para
intentar ajustarse a ellos, muchos discípulos de Ptolomeo añadieron elementos a
esta teoría, que seguían sin ser correctos, hasta hacerla casi incomprensible” (MG).
Así es, inventaban hipótesis ad hoc, o lo que es igual, ideas que
trataban de salvar las líneas generales de la teoría científica.
La crisis casi perenne, demanda una revolución,
esto es, un cambio de sistema; un cambio de paradigma, de cosmovisión. Este
cambio ha de ser letal, brutal. La teoría heliocéntrica de Copérnico fue
rigurosamente hablando, no sólo una revolución científica, sino un cambio de
mentalidad, de cosmovisión. Supuso que el hombre occidental conmoviera los
fundamentos de su visión del universo y de sus creencias … la Tierra pasaba a
moverse, y el hombre con ella. “Por lo tanto, no fue un acto violento en la
realidad, pero sí un cambio brusco en la mente de las personas” (Marta Gijón).
La nueva teoría responde a fundamentos matemáticos “casi” inconmovibles, pero
¿quién puede creerla?
Arturo
Caba ya aventura que los periodos críticos no entran con facilidad, y que, por
lo tanto, la solución, aunque sea “más realista”, no puede sino generar
polémica, en la época en que se formula y para la Filosofía de la Ciencia: “en este momento de ruptura y crisis llegó alguien que rompió
con el paradigma definitivamente, y este es Nicolás Copérnico. Él, haciendo
cálculos se dio cuenta de que todo cuadraba mucho mejor y de manera más legible
si dejábamos de contemplar a nuestro planeta como el centro y en cambio
poníamos a nuestro Astro Rey. “¡Qué osadía!” dirían algunos, … Justo aquí es
cuando hay una revolución, y por ende, un cambio de paradigma, por esto se
habla de “Revolución Copernicana”. Sin embargo, este sólo es el enfoque que le
daría Kuhn … Si intentamos ponernos en el punto de vista de Popper, Copérnico
no está creando una nueva teoría, sino que está falsando lo que decía Aristóteles y Ptolomeo siglos atrás …”
2.
Sobre Popper.
En efecto, como casi todos habéis
visto, Popper señala que Copérnico no está sino falsando las ideas de Ptolomeo.
Demostrando pues que el espíritu y la cosmovisión que arropan el Almagesto
están montadas sobre un terrible error. No es que la teoría de Copérnico
predijera con más rigor el movimiento de los astros y corrigiese los artificios
de los epiciclos. No. Como le ocurriera a la Teoría de la Relatividad de Einstein
lo que hacía era explicar los hechos con notable sencillez, sin necesidad de
complejas explicaciones del comportamiento del éter (la gran hipótesis ad
hoc a finales del XIX), que como dice Arturo: “no es más que una muestra de la capacidad del ser humano para
agarrarse a un clavo ardiendo”.
Nuestro
especialista en Popper, Alejandro López de Pablo recuerda que “según Popper lo
que en realidad estaba haciendo Copérnico era seguir su teoría de la
falsabilidad, ya que lo único que hacía era usar cálculos (método científico)
para poder desmentir la teoría de los epiciclos con el fin de encontrar una más
realista y que se acercase a lo que es en realidad”.
En efecto, casi todo lo habéis adivinado. No se
trata de que los seguidores del geocentrismo vieran incorrectamente los hechos,
es decir que su experiencia fuese debida a una mala percepción. La cosa es más
compleja, es que, necesariamente, vemos hechos que obedecen ya a un sistema
(ver es una forma de ver). Es decir, los hechos que percibimos los traducimos,
o los percibimos a la manera que dicta nuestra cosmovisión. En el caso de los
geocentristas los hechos que observaban obedecían a los criterios que había
marcado Ptolomeo en el Almagesto, difícilmente podrían ver otra cosa.
Esta
idea es muy importante, pues la teoría neopositivista de la ciencia, en
especial el neopositivismo lógico y gran parte de los físicos, a los que
critica Popper, seguían inmersos en la idea de que los hechos son neutros, son
perceptibles, simple y llanamente, y son los mismos para todo contemplador, y
por lo tanto se pueden corresponderse con datos observacionales y
denominaciones lógicas.
Es
el caso que, para Popper, la de Copérnico es una teoría audaz. Cambia todos los
fundamentos del mundo conocido, los invierte prácticamente, y lanza a la
astronomía por nuevos derroteros, más matemáticos que observacionales,
preparando lo que será el terreno y los ideales en que se moverá la nueva
ciencia, incluida la física. Me gusta en
este sentido la vehemencia de Abraham: “creo que la teoría heliocéntrica de
Copérnico es una hipótesis audaz, mientras que la teoría geocéntrica de
Ptolomeo es una hipótesis prudente. Me explico: considero la teoría
heliocéntrica una hipótesis audaz ya que se rebela contra la teoría que había
en aquella época. Surge en un ambiente de tensión y crisis científica, debido
al cual Copérnico se ve incapaz de profundizar más en su teoría. Para
finalizar, como diría Popper, las grandes revoluciones científicas vienen de no
poder falsar las hipótesis audaces o de la falsación de hipótesis prudentes”.
Pero no dejemos de reflexionar.
He aquí, de nuevo, una intervención de Arturo: “Sin
embargo, aunque a nosotros nos pudiera parecer una hipótesis atrevida la de
Copérnico, volviendo a Popper, este nos diría que es una hipótesis prudente.
¿Por qué? Aunque constituyera una revolución, está claro que Copérnico mantuvo
una serie de elementos del modelo ptolemaico, como la esfera cristalina que
compone el cosmos, los astros perfectos y las órbitas circulares y que
simplemente se despreocupó de ello. Había diferencias sí, pero no era algo
completamente nuevo, una hipótesis audaz. Para llegar a algo así tendríamos que
llegar unos cinco o seis siglos después”. José Luis Jesús Parra, es de esta
opinión: “ … considero que según Popper, Copérnico enuncia una hipótesis
prudente analizada desde la perspectiva de la ciencia, y es que una teoría debe
ser analizada en su conjunto, y aunque Copérnico presentaba una inversión
Tierra-Sol, el resto era continuista ...”
Pero
hay algo más, probablemente en una teoría científica … hay lo que no es
científico. Y de esto se percata claramente Lakatos (también José Luis, quien
muestra su asombro por lo que pudo suponer, para la gente de la época, la idea
de que la Tierra se moviese).
3.
La Historia interna y externa de Lakatos.
Claro, vamos a ver. Copérnico se retracta al
final, cuando la Inquisición le achucha. Es fácil pensar que en una situación
así uno pretende salvar el pellejo y te trae al fresco el lugar que ocupe el
Sol. Pero esto demuestra algo más. En una teoría científica hay, en efecto es
lo esencial, una lógica, la lógica de sus postulados, de sus hipótesis, sus
demostraciones. La teoría heliocéntrica tenía su lógica interna, crítica con la
de Ptolomeo, obedecía a una Historia interna cuyo proceso es largo, porque a lo
mejor tendríamos que remontarnos hasta ciertos astrónomos de la época de los
griegos. Pero la Historia interna de una teoría no coincide de pleno con la
Historia externa, esto es, que la gente estuviera preparada para recibir esa teoría
en la época del Humanismo, o que hubiese una cosa que se llamaba Inquisición y
que te hacía cambiar de opinión. La Historia externa completa por lo tanto la
idea de Paradigma de Kuhn. Es lo que hace Lakatos, expresar cómo una teoría
avanza y se desarrolla internamente, pero al mismo tiempo obedece a
circunstancias de la época en que eclosiona o que le toca vivir, siendo esta la
que al final justifica una teoría.
Esta
historia externa deja incluso como vestigios en la historia interna. En el caso
de Copérnico, que todavía considere circular el movimiento de los planetas (lo
que hacía que su teoría no cuadrase del todo con los hechos), asunto que
vendría a solucionar Kepler con las órbitas elípticas (que tampoco son muy
allá). O, por ejemplo, Copérnico consideró que el Universo seguía siendo un continente
cuya periferia eran las estrellas fijas. Trasunto para el que habría que
esperar a fechas más recientes.
Feyerabend
contra el método.
He aquí un fragmento de Marta Gijón: “Feyerabend
pensaba que el anarquismo estimula el progreso. Por ello, le da mucha
importancia a la creatividad e imaginación porque, gracias a ellas, surgirán
nuevas teorías.
Tanto
el sistema ptolemaico como la teoría de Copérnico son válidos para él, ya que
todo sirve si queremos seguir progresando y no paralizar la evolución. Es
imposible tener una idea fija desde un inicio porque al final todo termina
cambiando cuando se descubren nuevos hechos que se ajustan mejor a la realidad.
Por ello, para que se pensara en el sistema heliocéntrico fue necesario que
previamente hubiese existido el sistema geocéntrico.
Todas
las nuevas teorías responden a interpretaciones antiguas, es decir, aunque
descubramos hechos novedosos, no podemos dejar de mirar al pasado y a los
conocimientos de nuestros antecesores. Si queremos avanzar, no debemos seguir
las reglas establecidas porque estas no nos dejan ser individuales”.
Feyerabend
(luego recomendaré un video aunque esté en Italiano -se le nota la mala uva
contra el colectivo científico, filosófico y “contra todo”-), aprecia más el ir
contracorriente, la contra regla, la contra inducción . En efecto, como señala
Fátima Rouane: “diría que la infracción es necesaria para el progreso …
podríamos decir que lo que hace Copérnico es una infracción …”
Sin embargo, debemos hacer, también, una
salvedad. El hecho de que todo sirva, ¿no implica un sistema cambiante más que
un sistema evolucionario? ¿No se ajustaría cada época a sus necesidades y jugaría
a la Ciencia que más le satisficiese? Probablemente, por eso, no hay método sin
crítica, y es la metodología la que nos lanza a ser críticos, aunque ser
críticos es usar ya un método … es decir, falsar es ya verificar una teoría con
la que falsar.
En fin, ahí estamos … Muchas gracias, chicos.




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